Omitir la colonoscopia tras prueba positiva dispara el riesgo de cáncer colorrectal

original web 2026 03 23t120550.938
No basta con detectar, completar el seguimiento puede marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano y uno tardío.

Un estudio de cohorte realizado en Suecia encendió las alertas sobre un grupo crítico de pacientes dentro de los programas de detección de cáncer colorrectal: aquellos que, tras obtener un resultado positivo en una prueba de sangre oculta en heces (FOBT), no continúan con una colonoscopia de seguimiento.

Según los hallazgos, estos pacientes presentan hasta cuatro veces más riesgo de desarrollar cáncer colorrectal en comparación con la población general, lo que evidencia una brecha clave en la efectividad de los programas de tamizaje.

La colonoscopia: el paso que marca la diferencia

El análisis incluyó a cerca de 15.000 pacientes con resultados positivos en FOBT. De ellos, un 13 % no se realizó la colonoscopia posterior, y este grupo mostró una incidencia significativamente mayor de cáncer colorrectal (SIR 4.21).

En contraste, el 87 % que sí se sometió a colonoscopia y obtuvo un resultado negativo presentó un riesgo incluso menor que el de la población general (SIR 0.52), lo que refuerza el valor de este procedimiento como herramienta clave de confirmación diagnóstica.

Los autores del estudio enfatizan que “mejorar la adherencia a la colonoscopia tras un resultado positivo debe ser una prioridad para reducir la incidencia de la enfermedad”.El estudio, liderado por la Dra. Hanna Heyman, se desarrolló entre 2008 y 2021 en el marco de un programa poblacional en Estocolmo-Gotland, dirigido a adultos entre 60 y 69 años.

Durante este periodo, más de 318.000 personas fueron invitadas a participar en el tamizaje. Inicialmente se utilizó la prueba FOBT de forma bienal, la cual fue reemplazada en 2015 por el test inmunoquímico fecal (FIT), actualmente estándar. A pesar de la disponibilidad del sistema, la falta de seguimiento tras un resultado positivo continúa siendo un desafío crítico.

Diagnósticos más tardíos en quienes no completan el proceso

Entre los pacientes que no acudieron a la colonoscopia, se diagnosticaron 100 casos de cáncer colorrectal, con una mediana de tiempo al diagnóstico de 2,8 años. La mayoría de estos casos correspondían a estadios más avanzados, principalmente estadio III.

En cambio, en quienes sí se realizaron la colonoscopia y tuvieron resultados negativos, los casos detectados durante el seguimiento tendieron a ser en etapas más tempranas, con predominio del estadio I. Este contraste evidencia que la colonoscopia no solo confirma el diagnóstico, sino que también permite detectar la enfermedad en fases más tratables.

Los investigadores subrayan la necesidad de implementar intervenciones específicas para aumentar la participación en colonoscopias tras un resultado positivo, especialmente en un contexto donde los recursos son limitados y los programas de tamizaje se están ampliando a poblaciones más jóvenes.

Además, se identificó que el riesgo era aún mayor en pacientes evaluados con FIT frente a FOBT, lo que sugiere que el seguimiento oportuno es aún más crítico con las nuevas herramientas de detección. Entre las limitaciones del estudio, los autores destacan que la cohorte incluyó pacientes evaluados tanto con FOBT como con FIT, lo que podría afectar la generalización de los resultados, dado que el FIT es actualmente el método estándar.

Los resultados son claros, el tamizaje por sí solo no es suficiente. La efectividad de los programas depende de completar todo el proceso diagnóstico. En este sentido, los expertos coinciden en que identificar y comprometer a los pacientes que no acuden a la colonoscopia podría ser una de las estrategias más efectivas para reducir la carga del cáncer colorrectal a nivel poblacional.

Fuente original aquí

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email