La frenulotomía, un procedimiento quirúrgico menor utilizado para tratar la anquiloglosia o frenillo lingual corto, podría mejorar de forma significativa algunos de los principales problemas asociados con la lactancia materna en sus primeras etapas, según los resultados de un estudio de cohorte prospectivo.
La anquiloglosia es una condición relativamente frecuente en recién nacidos, caracterizada por un frenillo lingual corto, engrosado o tenso que limita la movilidad de la lengua. Esta restricción puede traducirse en dificultades para lograr un agarre adecuado al pecho, dolor en el pezón materno, transferencia ineficiente de leche y, en algunos casos, interrupción temprana de la lactancia materna.
Con el objetivo de evaluar el impacto real de la intervención, investigadores analizaron a 350 pares madre-hijo con diagnóstico confirmado de anquiloglosia, divididos en dos grupos según la decisión materna: frenulotomía inmediata o manejo conservador. El seguimiento incluyó mediciones clínicas a las 24 horas, una semana, dos semanas y tres meses posteriores al nacimiento.
Uno de los hallazgos más consistentes del estudio fue la reducción del dolor asociado a la lactancia. Las madres cuyos bebés fueron sometidos a frenulotomía reportaron una disminución significativa en la puntuación de dolor al agarre, pasando de una mediana de 6 antes del procedimiento a 3 en las primeras 24 horas, y a 0 una semana después.
En paralelo, se observó una mejora significativa en la puntuación LATCH —herramienta clínica ampliamente utilizada para evaluar la eficacia de la lactancia materna— que aumentó de 5 a 9 tras la intervención. Este cambio refleja mejoras en aspectos clave como el agarre, la deglución y la comodidad durante la lactancia.
A las dos semanas de vida, las madres del grupo intervenido presentaban una mayor probabilidad de lograr mejoras clínicamente significativas en la técnica de lactancia en comparación con el grupo sin cirugía (riesgo relativo: 1,31; p = 0,003).
Estos resultados refuerzan la utilidad de la frenulotomía como una intervención que puede acelerar la adaptación a la lactancia en un momento crítico, especialmente en casos donde la anquiloglosia afecta de manera evidente la mecánica de succión.
Resultados a mediano plazo: sin diferencias significativas
A pesar de los beneficios iniciales, el estudio no encontró diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en desenlaces a mediano plazo.
En términos de recuperación del peso al nacer dentro de las dos primeras semanas, ambos grupos mostraron resultados similares. Asimismo, la tasa de lactancia materna exclusiva a los tres meses fue comparable: 72,12 % en el grupo de frenulotomía frente a 76,61 % en el grupo sin intervención.
Estos hallazgos sugieren que, aunque la frenulotomía mejora la experiencia inmediata de la lactancia, su impacto en resultados más prolongados podría estar influenciado por múltiples factores adicionales, como la producción de leche materna, el apoyo a la lactancia, las condiciones socioculturales y la reincorporación laboral de la madre.
De hecho, entre las principales causas de interrupción de la lactancia exclusiva antes de los tres meses se identificaron la percepción de producción insuficiente de leche (58,06 %), factores personales (15,05 %) y una combinación de ambos (17,20 %).
En cuanto a la seguridad, la frenulotomía mostró un perfil favorable. No se reportaron complicaciones graves durante el procedimiento ni en el seguimiento posterior. Las heridas quirúrgicas presentaron adecuada cicatrización, sin evidencia de infección, sangrado significativo o daño en estructuras adyacentes.
Esto respalda su uso como una intervención segura cuando está clínicamente indicada.
Los autores destacan que la frenulotomía parece ser particularmente útil en casos donde los problemas de lactancia están directamente relacionados con la limitación mecánica causada por la anquiloglosia.
Sin embargo, subrayan que la decisión debe ser individualizada y basada en una evaluación integral que incluya la severidad del frenillo, la intensidad de los síntomas, la anatomía materna y la calidad del acompañamiento en lactancia.
Entre las limitaciones del estudio se encuentran su diseño observacional —lo que impide establecer causalidad—, la posible presencia de factores de confusión no medidos y la naturaleza parcialmente subjetiva de herramientas como la puntuación LATCH.
Además, los investigadores advierten que los resultados a largo plazo requieren mayor evidencia, idealmente a través de ensayos clínicos aleatorizados que permitan evaluar con mayor precisión el impacto de la intervención en la duración y éxito de la lactancia.
En conjunto, los hallazgos sugieren que la frenulotomía puede ofrecer beneficios clínicos relevantes en el corto plazo, especialmente al reducir el dolor materno y mejorar la eficacia del agarre en la lactancia.









