La leucemia aguda puede evolucionar en cuestión de días o semanas, por lo que reconocer sus señales tempranas es fundamental. La Dra. Maribel Tirado, hematóloga-oncóloga del Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico, explica cuáles son los síntomas que no deben pasarse por alto y cómo la medicina de precisión ha transformado radicalmente la supervivencia de estos pacientes. Hoy, gracias a las pruebas moleculares, el tratamiento ya no es uniforme, sino dirigido según las mutaciones específicas de cada caso.
Síntomas que no deben pasar desapercibidos
El conteo sanguíneo completo (CBC) es una prueba esencial para detectar anomalías. Cuando las tres líneas celulares, plaquetas, hemoglobina y glóbulos blancos, están alteradas, debe sospecharse de una leucemia.
Entre los signos de alerta se encuentran:
- Sangrado en encías o aparición de petequias (puntitos rojos en la piel).
- Moretones sin causa aparente.
- Infecciones recurrentes o que no mejoran.
- Cansancio extremo o debilidad generalizada.
- Presión arterial anormalmente baja.
La doctora recordó que, aunque la mayoría de los casos no son hereditarios, existe un pequeño porcentaje con predisposición familiar.“Si en una familia hay antecedentes de anemia o plaquetas bajas, es importante compartir ese historial con el médico para evaluar posibles riesgos”.
Hace veinte años, los pacientes con leucemia aguda recibían quimioterapia intensiva estándar, sin estudios moleculares que permitieran personalizar el tratamiento. Hoy, los avances científicos han transformado radicalmente ese panorama.
“Si me hubieran diagnosticado leucemia en 2002, me habrían tratado con quimioterapia estándar. Hoy, gracias a las pruebas moleculares, podemos identificar mutaciones como FLT3, IDH1, IDH2 o KNT32, y añadir terapias dirigidas a esas mutaciones”, explicó la especialista.
El impacto de estos avances ha sido enorme:
“Hace 20 años, la sobrevida a cinco años era de menos del 10 %. Hoy, más del 60 % de los pacientes con mutaciones tratables sobreviven gracias a los nuevos medicamentos y al trasplante de médula ósea”.
Además, la investigación continúa, con nuevos fármacos dirigidos especialmente a pacientes adultos mayores, quienes no siempre toleran tratamientos intensivos.
La leucemia aguda, antes considerada una enfermedad de mal pronóstico, hoy puede tratarse con mayor precisión y mejores resultados. Pero, como destacó la Dra. Maribel Tirado, el éxito terapéutico depende de actuar con rapidez y con información genética precisa.
“Cada mutación nos ayuda a entender cómo se comportará la leucemia y qué medicamentos usar. Esa información es clave para diseñar el tratamiento correcto y ofrecer la mejor oportunidad de vida al paciente”.









