El proceso de recuperación después del nacimiento de un bebé no depende únicamente de las demandas del recién nacido. Un nuevo estudio presentado durante el evento científico Anesthesiology 2025 reveló que el tipo de parto también influye de forma importante en la calidad del descanso y en la salud materna durante el posparto.
La investigación encontró que las mujeres que tienen un parto por cesárea presentan un mayor riesgo de experimentar dolor severo, alteraciones del sueño e incluso síntomas relacionados con el bienestar emocional, en comparación con quienes tienen un parto vaginal.
“El sueño suele pasarse por alto en la recuperación posparto, pero es fundamental para la salud física y mental de la madre”, explicó Moe Takenoshita, autora principal del estudio.
Más dolor y peor calidad de sueño tras la cesárea
El estudio se desarrolló en dos fases. En la primera, los investigadores entrevistaron a 41 madres sobre sus experiencias de dolor y descanso después del parto. De ellas, 24 tuvieron partos vaginales, 11 cesáreas programadas y seis cesáreas no planificadas.
Los resultados mostraron diferencias importantes. Más de dos tercios de las mujeres que tuvieron cesárea reportaron dolor intenso que afectó su sueño y sus actividades diarias. En las cesáreas programadas, el 73 % reportó dolor severo, mientras que en las no planificadas la cifra alcanzó el 67 %. En contraste, solo el 8 % de las mujeres con parto vaginal presentó este nivel de dolor.
Según los investigadores, el dolor posterior a la cesárea no solo dificulta el descanso, sino que también puede impactar la concentración, el estado de ánimo y la capacidad de adaptación a la maternidad.
“La cesárea parece aumentar el riesgo de dolor severo y trastornos del sueño, lo que puede derivar en depresión posparto, fatiga y dificultades en el vínculo con el bebé y la familia”, señaló Takenoshita.
Análisis en más de 1,5 millones de mujeres
La segunda fase del estudio analizó información de seguros médicos de más de 1,5 millones de mujeres que dieron a luz entre 2008 y 2021.
El análisis estadístico encontró que las madres que tuvieron cesáreas fueron un 16 % más propensas a desarrollar un nuevo trastorno del sueño entre el primer mes y el primer año después del parto.
Entre los trastornos identificados se incluyeron:
- Insomnio
- Privación del sueño
- Apnea obstructiva del sueño
Los autores aclaran que estos hallazgos no buscan generar alarma, sino crear conciencia sobre la importancia de una recuperación integral después de una cirugía mayor como la cesárea.
El sueño también hace parte de la recuperación
Los investigadores enfatizaron que el descanso adecuado es una parte esencial del proceso de recuperación posparto y recomendaron prestar especial atención al manejo del dolor para evitar que este empeore los problemas de sueño.
Además, destacaron algunas estrategias que podrían ayudar a mejorar el descanso durante esta etapa:
- Realizar ejercicio moderado cuando sea posible.
- Dormir cuando el bebé duerme.
- Evitar cafeína o alcohol durante la tarde.
- Practicar técnicas de relajación antes de acostarse.
En Estados Unidos, aproximadamente un tercio de los nacimientos ocurren mediante cesárea, por lo que los expertos consideran que estos resultados podrían tener implicaciones importantes para la salud materna. “Quienes planean una cesárea deben saber que el procedimiento está vinculado a más dolor tras el parto y a un mayor riesgo de trastornos del sueño”, advirtió Takenoshita.
Los investigadores concluyen que el cuidado de la madre no termina con el nacimiento del bebé. La recuperación física y emocional en el posparto requiere atención continua, especialmente en mujeres que enfrentan simultáneamente la recuperación de una cirugía y las exigencias de la maternidad.
El estudio resalta que dormir bien no es un lujo, sino una necesidad fundamental para la salud y el bienestar de las madres durante el posparto.









