Colitis ulcerosa desencadenó una rara parálisis facial bilateral

caso clÍnico miÉrcoles web
Estudios neurofisiológicos y análisis de líquido cefalorraquídeo confirmaron una rara variante del síndrome de Guillain-Barré con parálisis facial bilateral en una paciente de 22 años con recaída severa de colitis ulcerosa.

Una joven de 22 años con colitis ulcerosa presentó una complicación neurológica extremadamente rara: una parálisis facial bilateral asociada al síndrome de Guillain-Barré (GBS), una combinación clínica que, según los autores, no había sido reportada previamente.

La paciente había sido diagnosticada con colitis ulcerosa segmentaria apenas tres meses y medio antes, luego de episodios frecuentes de diarrea con sangre confirmados por colonoscopia. Aunque inicialmente logró remisión con mesalazina oral y rectal, la suspensión del tratamiento desencadenó una recaída severa con hasta 10 deposiciones sanguinolentas al día, dolor abdominal y tenesmo.

Una semana después de reiniciar tratamiento con dexametasona intravenosa y mesalazina, la paciente desarrolló de forma súbita una debilidad facial bilateral. No podía cerrar los ojos, levantar las cejas, inflar las mejillas ni fruncir los labios. Sorprendentemente, no presentaba debilidad en brazos o piernas, alteraciones sensitivas ni pérdida de reflejos, características típicas del Guillain-Barré clásico.

Los estudios mostraron una disociación albúmino-citológica en líquido cefalorraquídeo, uno de los hallazgos más característicos del síndrome de Guillain-Barré. Además, las pruebas de conducción nerviosa confirmaron una lesión axonal severa en ambos nervios faciales.

Los médicos descartaron infecciones virales, enfermedad de Lyme, sarcoidosis, lupus, Sjögren y otras causas neurológicas o autoinmunes mediante análisis de sangre, estudios de imagen y pruebas inmunológicas.

Con estos hallazgos, el equipo confirmó el diagnóstico de una variante de diplegia facial del síndrome de Guillain-Barré, una forma extremadamente rara que representa menos del 1 % de los casos de esta enfermedad neurológica.

La paciente recibió inmunoglobulina intravenosa durante cinco días y mostró mejoría parcial. Sin embargo, cinco meses después todavía persistían secuelas importantes, incluyendo dificultad para cerrar completamente los ojos e inflar las mejillas con fuerza.

Mientras tanto, la colitis ulcerosa entró en remisión sostenida y las colonoscopias posteriores evidenciaron resolución completa de la inflamación intestinal.

Los autores señalaron que las complicaciones neurológicas en la enfermedad inflamatoria intestinal son poco frecuentes, pero que la neuropatía periférica es una de las manifestaciones extraintestinales más reconocidas. Hasta ahora, solo se habían documentado 13 casos de síndrome de Guillain-Barré asociado a colitis ulcerosa, y ninguno había presentado esta variante de parálisis facial bilateral aislada.

El caso también refuerza la hipótesis de que ambas enfermedades podrían compartir mecanismos autoinmunes e inflamatorios similares. Según los investigadores, la inflamación intestinal, la alteración de la barrera intestinal y ciertos desencadenantes infecciosos podrían activar respuestas inmunológicas cruzadas capaces de afectar el sistema nervioso periférico.

Fuente original aquí

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email