Un caso clínico recientemente publicado en la red profesional de Medscape describe la aparición de galactorrea aguda inducida por metoclopramida en una mujer joven sana, un efecto adverso poco frecuente pero clínicamente relevante, que puede pasar desapercibido en la práctica médica cotidiana.
El reporte, liderado por la Dra. Ana T. Baía, del Departamento de Medicina Familiar de la Unidad de Salud Familiar de São Marcos, en Portugal, subraya la importancia de reconocer la relación temporal entre el inicio de un medicamento y la aparición de síntomas inesperados, en línea con los principios de la prevención cuaternaria.
El caso: síntomas gastrointestinales y un efecto inesperado
La paciente, una mujer de 21 años, sin antecedentes médicos relevantes, acudió al hospital por náuseas y vómitos persistentes durante dos días, sin fiebre, diarrea, dolor abdominal ni consumo de alimentos inusuales. No presentaba enfermedades previas y llevaba dos años utilizando de forma regular un anticonceptivo oral combinado (etinilestradiol + levonorgestrel).
Tras la evaluación clínica, cuyos signos vitales y examen físico resultaron normales, se diagnosticó una probable gastroenteritis viral aguda y se indicó tratamiento sintomático, incluyendo metoclopramida 10 mg.
Cuarenta y ocho horas después del alta, y tras haber recibido cinco dosis de metoclopramida, la paciente consultó nuevamente por la aparición súbita de secreción láctea bilateral espontánea, visible incluso en la ropa interior.
El examen mamario confirmó una galactorrea bilateral, multiductal, indolora y de intensidad moderada, sin masas palpables, cambios cutáneos ni signos inflamatorios. El examen neurológico fue completamente normal y la paciente negó alteraciones menstruales, cefaleas o síntomas neurológicos.
Estudios normales y diagnóstico por exclusión
Los estudios de laboratorio descartaron causas endocrinas o gestacionales:
- Beta-hCG negativa
- Hormona estimulante de la tiroides (TSH) normal
- Tiroxina libre dentro de rango
- Prolactina sérica en valores normales
Ante la ausencia de otras causas evidentes de hiperprolactinemia y la clara asociación temporal con el uso de metoclopramida, se decidió suspender el medicamento.
Una semana después, en el control ambulatorio, la paciente presentó resolución completa de los síntomas, confirmando la sospecha de reacción adversa farmacológica.
Un efecto adverso poco común, pero clínicamente relevante
“La galactorrea inducida por metoclopramida, aunque infrecuente, representa un efecto adverso clínicamente significativo que puede estar subestimado en la práctica habitual”, señalan los autores del caso.
La metoclopramida, ampliamente utilizada como antiemético, puede inducir este tipo de reacciones debido a su efecto antagonista dopaminérgico, que interfiere con la regulación de la secreción de prolactina, incluso sin elevaciones séricas detectables.
Este caso pone de relieve la necesidad de que los profesionales de la salud mantengan un alto índice de sospecha ante síntomas inesperados tras el inicio de tratamientos comunes, especialmente en pacientes jóvenes y sin comorbilidades.
Reconocer estas asociaciones permite evitar estudios innecesarios, ansiedad en la paciente y potenciales intervenciones iatrogénicas, reforzando una práctica médica más segura, racional y centrada en la persona.
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