En México, la cirrosis hepática asociada al alcohol continúa entre las principales causas de muerte. Sin embargo, un hallazgo reciente ha encendido alertas: las mujeres mueren más, proporcionalmente, pese a una menor exposición al alcohol.
El estudio, publicado en la Revista de Gastroenterología de México, analizó de manera retrospectiva a 192 pacientes hospitalizados por cirrosis alcohólica entre 2018 y 2021 en el Hospital General de México Dr. Eduardo Liceaga. La cohorte incluyó 50% de mujeres, todas menores de 70 años y sin otras hepatopatías concomitantes.
Los datos mostraron que las mujeres:
- Iniciaron el consumo crónico a mayor edad (mediana 18 vs. 16,5 años).
- Consumieron menor cantidad de alcohol por ocasión en patrones de exceso y atracón.
- Presentaron un periodo más corto de consumo crónico (24,5 vs. 30 años).
A pesar de ello, la mortalidad durante la primera hospitalización por cirrosis alcohólica descompensada fue significativamente mayor en mujeres (61,9%), con menor supervivencia posterior al alta, según análisis mediante curvas de Kaplan-Meier.
El Dr. José Luis Pérez Hernández, hepatólogo del hospital y coautor del estudio, advirtió que en los últimos años se ha observado un incremento sostenido de ingresos de mujeres con enfermedad hepática alcohólica y alta mortalidad, un patrón que podría intensificarse.
Vulnerabilidad biológica y factores socioculturales
Desde el punto de vista fisiopatológico, la mayor mortalidad no resulta inesperada. Las mujeres presentan mayor susceptibilidad biológica al daño hepático inducido por alcohol, atribuida a varios mecanismos como menor actividad de enzimas metabolizadoras del alcohol, diferencias en la distribución de grasa corporal, que prolongan la circulación del tóxico e influencia de los estrógenos, asociados a mayor riesgo de inflamación y progresión de enfermedad hepática.
La Dra. Sofía Murúa, hepatóloga clínica en Ciudad de México, subrayó que aunque la base biológica es plausible, esto no disminuye la urgencia sanitaria del hallazgo. Además, destacó que históricamente la enfermedad hepática por alcohol ha sido considerada predominantemente masculina, lo que podría haber retrasado su reconocimiento oportuno en mujeres.
A nivel poblacional, la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT 2016-2017) ya había documentado un aumento significativo del consumo femenino, especialmente en mujeres jóvenes. Factores como menor estigma social, mayor permisividad cultural y trastornos de salud mental podrían contribuir a esta tendencia.
Diagnóstico temprano y abordaje multidisciplinario
Los especialistas coinciden en que el abordaje temprano es fundamental. La cirrosis suele diagnosticarse cuando ya está avanzada, lo que limita las opciones terapéuticas. Además, aunque el trasplante hepático es una alternativa en casos seleccionados, la dependencia activa al alcohol puede dificultar su viabilidad.
Entre las estrategias recomendadas en atención primaria destacan el uso de cuestionarios validados como AUDIT-C o CAGE para detectar consumo riesgoso, la evaluación de daño hepático temprano mediante hepatograma y ultrasonido, el cálculo del índice FIB-4 para estimar riesgo de fibrosis avanzada y la derivación a elastografía hepática cuando el FIB-4 sea indeterminado o de alto riesgo.
Así, la detección oportuna permite iniciar vigilancia de carcinoma hepatocelular, manejo de hipertensión portal e identificación temprana de candidatas a trasplante.
Más allá de la biología, la desigualdad en mortalidad podría estar influida por factores sociales y de acceso a salud, similares a los observados en enfermedades como diabetes tipo 2 o enfermedad cardiovascular en mujeres. El reconocimiento tardío de síntomas, menor acceso a control especializado y contextos de vulnerabilidad pueden amplificar el riesgo.
En conjunto, la evidencia señala que la cirrosis hepática alcohólica en mujeres mexicanas no es solo un fenómeno clínico, sino un problema emergente de salud pública que requiere prevención, detección precoz y reducción de inequidades para evitar un aumento sostenido de la mortalidad en los próximos años.
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