La secuenciación de nueva generación permite identificar alteraciones genéticas que pueden orientar las decisiones clínicas. La Dra. Ana Velázquez, oncóloga e investigadora especializada en tumores malignos torácicos en PanOncology Trials, destaca la importancia de realizar paneles moleculares amplios y complementar el análisis con biomarcadores mediante inmunohistoquímica. “Hoy en día, en el 2026, debería recibir las pruebas moleculares que sean completas utilizando un panel amplio”, afirmó.
La caracterización molecular permite identificar alteraciones presentes en el tumor y obtener información relevante para orientar su abordaje clínico. Para la especialista, “contar con este perfil requiere ir más allá de la búsqueda de una mutación específica” y realizar estudios que permitan analizar diferentes biomarcadores desde el diagnóstico.
NGS permite analizar ADN y ARN
Una de las herramientas centrales es la secuenciación de nueva generación (NGS, por sus siglas en inglés), una tecnología que permite estudiar múltiples alteraciones genéticas mediante el análisis de material tumoral.

Estos paneles examinan tanto ADN como ARN para identificar cambios moleculares asociados al cáncer de pulmón. Su amplitud permite evaluar diferentes alteraciones en una misma prueba, en lugar de limitar el análisis a un único biomarcador.
“El NGS y los paneles amplios deben hacerse ahora mismo en todos los pacientes con cáncer de pulmón”, enfatizó la especialista.
Un perfil molecular más allá de una sola alteración
La oncóloga destacó que “la evaluación debe contemplar un panel amplio porque las alteraciones genéticas no se encuentran exclusivamente en un tipo histológico de cáncer de pulmón”. Aunque algunas son más frecuentes en los adenocarcinomas, también pueden identificarse en otros subtipos, incluido el carcinoma escamoso.
Por esta razón, se considera importante que la caracterización molecular no se limite a determinados perfiles de pacientes. La evaluación amplia permite obtener una visión más completa de las características biológicas del tumor.
PD-L1, HER2 y MET complementan la evaluación
Además de la secuenciación, la experta destacó la importancia de “evaluar la expresión de PD-L1 mediante inmunohistoquímica”, una prueba que aporta información relevante para valorar el posible beneficio de la inmunoterapia.
La especialista también mencionó HER2 y MET como biomarcadores que pueden evaluarse mediante inmunohistoquímica cuando existe suficiente tejido disponible. Estos análisis complementan la información obtenida mediante NGS y amplían la caracterización del tumor.
“Lo más importante es hacer el NGS y el PD-L1; si tenemos tejido suficiente, también añadir ese HER2 y el MET por inmunohistoquímica”, explicó.
La caracterización molecular también importa en estadios tempranos
La evaluación molecular no debe reservarse únicamente para pacientes con enfermedad metastásica. La experta señaló que “su importancia también se extiende a los estadios tempranos”, debido a la incorporación de terapias dirigidas en escenarios posteriores a la cirugía y a la investigación de nuevas estrategias para esta población.
En estos casos, conocer las características moleculares del tumor permite identificar a los pacientes que podrían ser candidatos a determinadas estrategias terapéuticas y aportar información para seleccionar el abordaje clínico.
La especialista insistió en que la caracterización molecular completa debe formar parte de la evaluación del cáncer de pulmón desde el diagnóstico, con el objetivo de contar con información suficiente sobre el tumor antes de definir las decisiones clínicas.









