La fibrosis pulmonar idiopática (FPI), una enfermedad crónica y progresiva del tejido pulmonar, no solo deteriora la función respiratoria, sino que también se ha vinculado con un mayor riesgo de cáncer de pulmón. Sin embargo, una nueva investigación sugiere que las terapias antifibróticas podrían ofrecer un beneficio adicional más allá del control de la enfermedad.
Un estudio retrospectivo liderado por investigadores de Mayo Clinic, en Estados Unidos, encontró que el uso de tratamiento antifibrótico se asocia con una menor incidencia y riesgo de desarrollar cáncer pulmonar en pacientes con FPI.
Diseño del estudio y población analizada
La investigación evaluó la asociación entre el uso de antifibróticos y la aparición de cáncer de pulmón en una cohorte de 3.313 pacientes con fibrosis pulmonar idiopática atendidos en centros de Mayo Clinic.
Los participantes se dividieron en dos grupos:
- Pacientes que recibieron terapia antifibrótica: 1.161 (73,6 % hombres)
- Pacientes sin terapia antifibrótica: 2.152 (64,8 % hombres)
Además, los investigadores clasificaron los casos en dos periodos diagnósticos:
- Era pre-antifibrótica: 2005–2013
- Era post-antifibrótica: 2014–2022
El tratamiento antifibrótico se definió como el uso ininterrumpido de pirfenidona, nintedanib o ambos en secuencia durante al menos seis meses antes de un diagnóstico de cáncer pulmonar.
Menor incidencia de cáncer de pulmón
Los resultados mostraron diferencias significativas en la incidencia de nuevos diagnósticos de cáncer de pulmón:
- Con terapia antifibrótica: 0,34 casos por 100 persona-años
- Sin terapia antifibrótica: 1,25 casos por 100 persona-años
Esta reducción fue estadísticamente significativa (P < .001), lo que sugiere un posible efecto protector del tratamiento.
No obstante, al comparar las dos eras diagnósticas (pre y post antifibrótica), no se observaron diferencias significativas en el número total de casos nuevos de cáncer pulmonar.
Terapia antifibrótica como predictor independiente
El análisis multivariado reveló que el uso de antifibróticos fue un predictor independiente en el desarrollo de cáncer de pulmón, con un hazard ratio ajustado de subdistribución de 0,36 (P = .015).
Sin embargo, cuando los fármacos se evaluaron por separado:
- Pirfenidona sola: sin reducción significativa del riesgo
- Nintedanib solo: sin reducción significativa del riesgo
Esto sugiere que el beneficio podría depender de factores combinados o de características específicas de los pacientes.
Factores de riesgo adicionales identificados
El estudio también confirmó variables clínicas asociadas al desarrollo de cáncer pulmonar en pacientes con FPI:
- Antecedente de tabaquismo
- Paquetes-año acumulados
- Capacidad vital forzada (FVC)
Todos estos factores mostraron asociación significativa en el análisis multivariado (P < .05).
Implicaciones clínicas y necesidad de más evidencia
Los autores destacaron que, aunque los hallazgos son prometedores, aún se requiere mayor evidencia para comprender los mecanismos implicados.
“Se necesitan estudios prospectivos adicionales a nivel de paciente para explorar vías mitigadoras específicas y delimitar la magnitud de la reducción de riesgo individual para cada fármaco”, señalaron los investigadores.
Limitaciones del estudio
El análisis abarcó una ventana de 16 años, periodo durante el cual evolucionaron tanto los métodos diagnósticos como las estrategias terapéuticas.
Entre las principales limitaciones se incluyen:
- Cambios en prácticas de diagnóstico y tratamiento
- Mayor uso de tomografía de alta resolución
- Disminución de las tasas de tabaquismo
Estos factores pudieron modificar el riesgo basal de cáncer pulmonar y no pudieron ajustarse completamente en el estudio.
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