Un caso clínico reciente ha encendido las alertas sobre el uso de suplementos de creatina de libre acceso, tras documentarse un episodio de trombosis venosa profunda (TVP) en un hombre joven, físicamente activo y sin enfermedades previas relevantes. El informe, publicado por el Dr. Osama S. Abdalla y colegas del Shrewsbury and Telford NHS Trust en Inglaterra, describe un posible vínculo entre el consumo regular de creatina y efectos protrombóticos.
El paciente, un hombre de unos veinte años, acudió al hospital con un historial de tres días de calambres, sensación de tirantez e hinchazón en la pantorrilla derecha. Aunque los síntomas mejoraban durante el día con la deambulación, reaparecían por la noche. Negó traumatismos recientes, así como síntomas asociados como disnea, dolor torácico, fiebre o palpitaciones.
En su historia clínica destacó un vuelo reciente de cuatro horas, hábito de fumar, consumo ocasional de alcohol y el uso regular de suplementos de creatina para culturismo. Negó el uso de esteroides anabólicos o sustancias ilegales. No presentaba antecedentes médicos ni familiares relevantes.
Hallazgos clave y diagnóstico
Al ingreso, los signos vitales eran normales. El examen físico reveló hinchazón y sensibilidad en la pantorrilla derecha, con una diferencia notable en la circunferencia respecto a la extremidad contralateral (48 cm frente a 43 cm). Los pulsos periféricos estaban conservados y no había signos de infección local, pese a la presencia de una pequeña picadura de insecto cerca del tendón de Aquiles.
Las pruebas de laboratorio mostraron un dímero D elevado (1,869 ng/mL), con hemograma, proteína C reactiva y parámetros de coagulación dentro de rangos normales. Las pruebas de función renal, hepática y ósea no evidenciaron alteraciones, y el electrocardiograma mostró ritmo sinusal normal.
El diagnóstico definitivo se obtuvo mediante ecografía Doppler, que identificó un trombo agudo en las venas peroneas de la pantorrilla derecha. Las venas femoral, poplítea y tibial posterior estaban permeables, lo que indicó una afectación localizada.
Un cribado de coagulación ampliado descartó la presencia de anticoagulante lúpico y mostró niveles normales de proteína C, proteína S y antitrombina. El análisis genético no halló mutación del gen de la protrombina, aunque el paciente resultó heterocigoto para la mutación del factor V Leiden, un conocido factor de riesgo trombótico.
¿Existe relación con la creatina?
“Aunque la suplementación con creatina está bien establecida por sus beneficios ergogénicos y sus posibles efectos neuroprotectores y cardioprotectores, los informes aislados de tromboembolia venosa en individuos jóvenes y por lo demás sanos plantean importantes consideraciones de seguridad”, señalaron los autores.
Los investigadores subrayan que, debido al número limitado de casos y a la evidencia mecanicista aún inconsistente, no es posible establecer una relación causal definitiva entre la creatina y el riesgo de trombosis.
Sin embargo, destacan la necesidad de realizar estudios prospectivos a gran escala y ensayos clínicos controlados que permitan identificar poblaciones susceptibles y desarrollar guías basadas en la evidencia para un uso más seguro de estos suplementos ampliamente consumidos.









