Una vacuna experimental contra el melanoma, desarrollada por las farmacéuticas Moderna y Merck, logró reducir en un 49 % el riesgo de recaída o muerte en pacientes con melanoma de alto riesgo tras cinco años de seguimiento, según resultados recientes de un ensayo clínico en fase dos.
El estudio evaluó una terapia combinada que integra la vacuna personalizada de ARNm de Moderna, denominada intismeran autogene, junto con el fármaco de inmunoterapia Keytruda, de Merck.
Los resultados muestran que los pacientes que recibieron ambos tratamientos después de la cirugía presentaron una disminución significativa del riesgo de recurrencia del cáncer o de fallecimiento, en comparación con aquellos tratados únicamente con Keytruda.
Los investigadores destacan que los beneficios observados son duraderos y sugieren un efecto antitumoral sostenido en el tiempo, un avance relevante para una enfermedad conocida por su alta tasa de recaída incluso tras la extirpación quirúrgica del tumor.
“Seguimos invirtiendo en nuestra plataforma de oncología por resultados alentadores como estos, que ilustran el potencial del ARNm en el tratamiento del cáncer”, afirmó Kyle Holen, vicepresidente sénior de Moderna, al referirse a los hallazgos del ensayo.
La vacuna de ARNm funciona entrenando al sistema inmunitario para reconocer marcadores específicos del tumor, mientras que Keytruda bloquea la proteína PD-1, un mecanismo que los tumores utilizan para evadir la respuesta inmunitaria. Esta combinación permite que los linfocitos T ataquen con mayor eficacia las células cancerosas.
El melanoma es el tipo más grave de cáncer de piel y se caracteriza por el crecimiento descontrolado de las células productoras de melanina. Su incidencia ha aumentado de forma sostenida en las últimas décadas: solo en 2022 se diagnosticaron más de 330.000 nuevos casos en todo el mundo.
El melanoma de alto riesgo representa alrededor del 15 % de los casos y suele diagnosticarse en estadios avanzados (III y IV). En la Unión Europea, afecta cada año a unos 15.700 nuevos pacientes.
Moderna y Merck esperan ahora los resultados de la fase tres del ensayo clínico, la etapa final antes de una posible aprobación regulatoria, para confirmar la eficacia y seguridad del tratamiento en una población más amplia.
En paralelo, otras compañías como BioNTech y Roche desarrollan vacunas de ARNm similares para el melanoma de alto riesgo, aunque todavía en fases tempranas de investigación.
La misma tecnología también se está probando en ensayos clínicos contra otros tipos de cáncer, como el cáncer de pulmón no microcítico, el cáncer de vejiga y el carcinoma de células renales, el tipo más común de cáncer de riñón, lo que refuerza el interés creciente en el ARNm como nueva frontera terapéutica en oncología.









