La ansiedad y la depresión continúan en ascenso en Estados Unidos. Un análisis de más de 150.000 adultos reveló que la prevalencia de síntomas de estos trastornos aumentó de manera significativa entre 2019 y 2023, con incrementos particularmente marcados en hombres, personas negras y adultos nacidos fuera del país.
El estudio, publicado en JAMA Network Open, advierte que las desigualdades no solo persisten, sino que se amplían cuando se analizan desde una perspectiva interseccional que combina raza, género, discapacidad y estatus migratorio.
Un fenómeno que no afecta a todos por igual
La investigación utilizó datos de la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud (NHIS), uno de los principales instrumentos de vigilancia sanitaria en Estados Unidos. Los síntomas de ansiedad o depresión fueron evaluados mediante preguntas estandarizadas de funcionamiento y bienestar emocional.
Los resultados muestran que, en términos generales, la prevalencia aumentó de forma sostenida durante el periodo de estudio. Sin embargo, el crecimiento fue más pronunciado en personas sin discapacidad, especialmente en aquellas que se identificaron como negras o pertenecientes a otros grupos raciales y étnicos.
En cuanto al sexo, los hombres, con y sin discapacidad, experimentaron incrementos significativos. Entre las mujeres, el aumento se observó principalmente en aquellas sin discapacidad.
Uno de los hallazgos más relevantes fue el marcado incremento entre personas negras sin discapacidad nacidas fuera del país. En este grupo, las mujeres registraron el mayor aumento porcentual anual promedio del estudio, seguidas por los hombres en la misma categoría.
Además, los adultos nacidos fuera de Estados Unidos sin discapacidad mostraron un crecimiento mayor en la prevalencia de ansiedad o depresión que sus pares nacidos en el país. Estos datos sugieren que la experiencia migratoria, sumada a factores estructurales como el racismo, las barreras de acceso y las desigualdades sociales, podría estar amplificando el riesgo en determinados subgrupos poblacionales.
Un llamado a intervenciones con enfoque diferencial
El estudio fue liderado por David Adzrago, investigador de la División de Investigación Intramuros del National Institute on Minority Health and Health Disparities (NIMHD).
Los autores enfatizan que los hallazgos subrayan la necesidad de intervenciones en salud mental diseñadas con enfoque diferencial, que contemplen simultáneamente discapacidad, raza, género y lugar de nacimiento.
La evidencia refuerza que la salud mental no puede abordarse desde un enfoque uniforme, sino que requiere estrategias culturalmente sensibles y estructuralmente informadas.
Los investigadores reconocen que los datos fueron autorreportados, lo que puede introducir sesgos. Además, la encuesta incluyó únicamente población civil no institucionalizada y fue administrada en inglés, lo que limita la generalización de los resultados.
Aun así, el análisis ofrece una fotografía robusta de cómo han evolucionado los síntomas de ansiedad y depresión en los últimos años y plantea un reto claro para los sistemas de salud: reducir brechas antes de que se conviertan en crisis más profundas.
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