A pesar de los esfuerzos educativos y campañas de prevención, el cáncer colorrectal continúa representando un reto en salud pública, especialmente por el aumento de casos en personas menores de 50 años.
La Dra. Veroushka Ballester, gastroenteróloga, especialista en oncología gastrointestinal, genética del cáncer y miembro de la Coalición de Cáncer Colorrectal de Puerto Rico, explicó que aunque ha habido avances, todavía queda camino por recorrer.“Aproximadamente 68 % de los pacientes se ha realizado algún tipo de cernimiento siguiendo las guías establecidas, pero todavía no es lo ideal que quisiéramos”, indicando también que “esto nos da una perspectiva de que esfuerzos adicionales son necesarios”.
La mayoría de los casos ocurre sin antecedentes familiares
Uno de los puntos clave que destaca la especialista es que el cáncer colorrectal no siempre está asociado a factores hereditarios. “Aproximadamente el 80 % de los casos son esporádicos, es decir, pacientes que no tienen ninguna predisposición familiar ni genética”, explicó. Sin embargo, advirtió que el porcentaje restante no debe subestimarse: “aunque es menor, es un grupo importante que requiere vigilancia más estricta”.
Para la Dra. Ballester, conocer los antecedentes familiares es fundamental en la toma de decisiones médicas. “Es bien importante conocer el historial familiar, especialmente de familiares de primer grado como padres, hermanos o hijos”. Según detalló, las guías recomiendan que quienes tengan antecedentes de cáncer colorrectal o adenomas avanzados en la familia deben comenzar el cernimiento:
- A los 40 años, o
- 10 años antes del diagnóstico del familiar
“Esto puede cambiar completamente el momento en que una persona debe hacerse su primera colonoscopía”, añadió.
¿Quiénes deben considerar pruebas genéticas?
La especialista también explicó qué pacientes deberían someterse a evaluación genética:
“Aquellos diagnosticados con cáncer antes de los 50 años, con múltiples cánceres o con un patrón familiar significativo, definitivamente ameritan una evaluación genética”. Estas pruebas, aclaró, son sencillas: “Es una prueba de sangre que evalúa variaciones en múltiples genes asociados al cáncer”, lo que permite identificar riesgos hereditarios y tomar decisiones preventivas.
Uno de los mayores desafíos del cáncer colorrectal es su carácter asintomático en etapas iniciales. “Es un cáncer bien silencioso. Puede estar presente sin causar síntomas hasta que está en etapas avanzadas”, advirtió la Dra. Ballester. Por ello, insistió en no esperar a señales de alarma como sangrado rectal o cambios en los hábitos intestinales: “No queremos esperar a que aparezcan síntomas, porque algo que pudo resolverse removiendo un pólipo puede convertirse en un tratamiento mucho más complejo”.
La especialista alertó sobre una tendencia preocupante: el incremento de casos en adultos jóvenes.“Se ha visto un aumento en la incidencia de cáncer colorrectal en pacientes menores de 50 años”, afirmó.
Aunque las causas no están completamente definidas, explicó que se trata de un fenómeno multifactorial: “Hay una interacción entre genética, ambiente, microbioma, dieta y síndrome metabólico”.
Un llamado a los jóvenes: la prevención está en sus manos
Finalmente, la Dra. Veroushka Ballester hizo un llamado directo a la población joven a tomar un rol activo en su salud.
“El cáncer colorrectal no es una enfermedad exclusiva de personas mayores, le puede dar a todo el mundo”, enfatizó.
Entre las principales recomendaciones, destacó:
- Evitar el tabaco y el alcohol
- Mantener una dieta balanceada
- Realizar actividad física
- Estar atentos a síntomas
- Consultar al médico a tiempo
“Está en nuestras manos tomar acción y poner prioridad en nuestra salud”, concluyó.









