Un tumor poco frecuente de las glándulas salivares puede manifestarse de forma agresiva incluso cuando es unilateral y asintomático inicialmente. En este caso, una paciente adulta consultó por masa indolora en la región parotídea izquierda con crecimiento progresivo, hallazgo que motivó evaluación especializada y estudios por imagen.
La resonancia magnética y la tomografía revelaron una lesión sólida irregular con extensión hacia los tejidos blandos adyacentes, sin compromiso evidente de ganglios linfáticos. La biopsia guiada confirmó el diagnóstico de carcinoma adenoideo quístico (ACC), un tumor maligno raro de glándulas salivales caracterizado por crecimiento perineural y patrones cribiformes.
El ACC representa un subtipo agresivo de carcinoma de glándulas salivares menores y mayores, con tendencia a diseminarse a través de los nervios y a recurrir localmente incluso tras resección completa. En este caso, la evaluación histológica mostró invasión de tejidos blandos circundantes, lo que reforzó la necesidad de un abordaje quirúrgico amplio seguido de radioterapia adyuvante.
Aunque el ACC puede presentarse sin síntomas en etapas tempranas, los autores destacan que su curso clínico suele ser insidioso pero con riesgo de recurrencia y extensión perineural, lo que exige vigilancia prolongada tras el tratamiento. El manejo óptimo combina resección quirúrgica amplia con tratamientos complementarios según el grado de invasión y el estado clínico de cada paciente.
Este reporte subraya que, ante una masa de glándula parótida unilateral que crece lentamente, el carcinoma adenoideo quístico debe estar dentro del diagnóstico diferencial, incluso si no hay dolor o síntomas neurológicos iniciales. Un diagnóstico temprano permite planificación terapéutica adecuada y mejor seguimiento a largo plazo.
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